SAN MANUEL BUENO MÁRTIR

• ARGUMENTO.

Ángela relata la historia del sacerdote de su pueblo, Valverde de Lucerna, para que lo santifiquen. Ella había estudiado en la ciudad pero volvió al pueblo con su madre. Su hermano Lázaro vuelve de América con la intención de llevárselas a la ciudad. Al principio, se opone a las ideas del sacerdote, don Manuel Bueno, pero termina por darse cuenta de que no es como los demás curas, es un santo. La conversión de Lázaro se debe al secreto de don Manuel, que él no cree en la vida eterna, sino que su intención es dar sentido a la vida de la gente.

• ENCUADRE.

“San Manuel Bueno, mártir” es una novela escrita por Miguel de Unamuno en 1930 y publicada en 1931 y 1933, por lo que se trata de una de sus últimas obras. El autor pertenece a la Generación del 98, que se preocupaba por el problema de España y por el sentido de la existencia, que se refleja en este libro. La obra tuvo gran importancia a nivel internacional y fue traducida en varios idiomas.
Está compuesta en forma de escrito autobiográfico y se compone de 24 secuencias narradas por Ángela y un epílogo final escrito por Miguel de Unamuno.

• PERSONAJES.

Hay pocos personajes y no se hacen descripciones físicas de ellos (etopeya). Los nombres propios son simbólicos.
Los principales son:
• Don Manuel. Significa “Dios con nosotros”, es el Mesías.
Son las menudas acciones, repetidas, las que definen el carácter de un personaje. La autora del relato comienza por referir sobre todo las anécdotas externas de la vida del párroco. No ha visto en él ni un solo defecto. Todo son virtudes. Es una persona muy activa, siempre quiere estar haciendo algo. Es el guía espiritual del pueblo.
• Lázaro. Hace referencia al personaje de la Biblia, que está muerto y es resucitado por Jesús.
Es el antagonista de don Manuel, pero finalmente se “convierte”, se “manueliza”, tras conocer su secreto.
• Ángela. Su nombre significa “mensajera”. Su misión es dar a conocer la historia del cura.
Se caracteriza por ser religiosa e intuitiva.

Otro personaje, secundario, es Blasillo el tonto, cuyo nombre también muestra un simbolismo, pues significa tonto.